Isaac Newton resumió en 1687 toda la dinámica en tres leyes. Con ellas y lo que ya sabes de cinemática, puedes predecir el movimiento de casi cualquier cosa, desde un coche que frena hasta un satélite.
Primera ley: la inercia
Por eso, en un autobús que frena de golpe, tu cuerpo «se va hacia delante»: nadie te empuja hacia delante; tu cuerpo simplemente sigue con la velocidad que llevaba mientras el autobús se frena por debajo de ti.
Segunda ley: fuerza, masa y aceleración
Se lee en las dos direcciones:
Misma fuerza, más masa, menos aceleración. Empujar un coche cuesta más que empujar un carrito: la masa mide la resistencia a cambiar de velocidad (la inercia).
Fuerza constante, aceleración constante. Si la resultante no cambia, el cuerpo hace un MRUA. Aquí se conectan los dos temas: la dinámica te da la aceleración, y con ella usas las ecuaciones de cinemática.
Tercera ley: acción y reacción
Dos patinadores se empujan: cada uno recibe la fuerza del otro y los dos se separan.